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domingo, 17 de septiembre de 2017

Como tratar con la gente tóxica en un grupo

Sé que hay muchos posts y artículos sobre la gente tóxica, que parece ser una especie de plaga que se ha extendido en los últimos años. Yo creo que siempre han existido, pero que hasta hace poco no se les ha puesto nombre.

La mayoría de estos artículos aconseja alejarse de estas "amistades", cuanto más mejor.

Sí y no, por eso es esta entrada, porque estoy de acuerdo sólo en parte, porque no siempre se puede hacer así.

A veces, la gente tóxica está dentro de un grupo de gente normal, de unos que les siguen y de otros que no. Yo he vivido de cerca una situación de ruptura de un grupo por culpa de una persona tóxica, pero también porque la persona atacada no supo lidiar con la situación.

Esta gente suele saber muy bien qué hacer y a quien hacérselo, porque sus victimas suelen responder como ellos/as quieren. Indirectamente crean mal rollo y rompen el grupo de manera que no parece que hayan sido ellos y la persona atacada es rechazada por haber roto el grupo, aunque haya sido empujada por otra persona.

Después de lo que vi llegué a la conclusión de que no siempre alejarse es la solución, puesto que no siempre la situación lo permite. En un grupo de trabajo, de estudios o de amistad no puede hacerse, porque no somos solo nosotros y la persona tóxica.

Hay otras cosas que se pueden hacer en situaciones con personas tóxicas para evitar que hagan daño.

1. Nunca meter a todo el mundo en el mismo saco. ¿Qué quiero decir con esto? Que no a todo el mundo se le da la misma confianza ni todo el mundo sirve para que se confíe en ellos, sobre todo con la gente tóxica. Lo mismo que hay gente que merece nuestra confianza, hay otra que no, no sólo la gente tóxica, sino gente con la que no tenemos tanto trato ni tanta afinidad. Hay gente que por su personalidad, aunque no sea tóxica, no sirve más que para hablar de aficiones y cualquier tema insustancial. No necesariamente tienen que ser malas personas, simplemente no dan para más. A estas personas se les suele ver de cuando en cuando, para tomar un refresco y poco más. Es más o menos el trato que hay que darle a la gente tóxica; si te llaman, corresponde, si no llaman, no llames, no te enfades porque dejen de aparecer o aparezcan intermitentemente. Nunca jamás les cuentes nada íntimo, nunca hables de cosas que no sean aficiones y vanalidades varias. O bien lo contarán por ahí o bien lo usarán contra ti cuando les interese. O ambas cosas.
2. Nunca, NUNCA, metas a nadie por medio. Da igual si es un grupo de trabajo, de estudios o simplemente de amigos. Lo que sea que haya pasado entre la persona tóxica y tú que quede entre vosotros. En el momento en que otras personas se ven en medio de algo así se crea mal rollo, que es lo que quieren los tóxicos. Cuando en un grupo decimos cosas como: "Si viene tal no vengo yo", forzamos a los demás a elegir entre dos amistades (por mucho que una sea dudosa), y si eso lo decimos a la hora de reunirnos en una casa que no sea la nuestra, peor aún. Nadie quiere elegir entre dos amigos por mucho que uno no merezca serlo, y a la hora de invitar a la gente en casa queda la sensación de que no mandamos nosotros en nuestra propia casa, sino la persona que se niega a reunirse con la otra. Hay que andar mirando a ver como se hace para que esas dos personas no coincidan, y eso suele ser muy molesto.
3. Pasa de ellos. JAMÁS respondas de ninguna manera a sus ataques, ya sean indirectas u otra cosa. Aunque no sea cierto, que parezca que no te afecta. Así sentirán que sus esfuerzos no han servido para nada, y serán ellos los que se sientan mal, no tú.
4. Si no es la primera vez que te hacen daño, no vuelvas al pasado. ¿Tiene sentido enfadarnos por cosas que pasaron hace cinco años o más? Ninguno, si no lo zanjaste entonces, de nada sirve acordarse ahora, y si eso se suma a los ataques actuales, nos hace mucho daño. Nos hacemos daños nosotros mismos permitiéndoles ocupar nuestra mente, como bien dicen en muchos artículos.
5. Mantente en tu sitio. Sigue yendo a las reuniones, sigue comportándote como siempre, pásalo bien. Sé que mucha gente piensa que eso es muy difícil, por no decir imposible, igual que pasar de ellos; no digo que sea fácil, digo que hay que intentarlo al menos, porque lo que suelen querer es que nos vayamos del grupo o que lo rompamos nosotros. Además, ¿Y si resulta que hay un evento público al que va todo el grupo y que deseamos mucho? ¿Vas a dejar de ir para no ver a esa persona? ¿Vas a dejar de disfrutar de ese evento y pasarlo mal porque esa persona está allí? No nos olvidemos que la calle es de todos, que los locales son públicos y que toda aquella persona que paga su entrada a un evento público tiene el mismo derecho que nosotros a ir. No podemos pretender que esa persona deje de ir a los sitios a los que frecuentamos porque nos hayamos peleado, ni quedarnos en casa por la misma razón. ¿Qué pasa si vive en tu mismo pueblo o ciudad? Ni podemos escondernos para no ver a esa persona ni podemos pretender que no salga a la calle para que no la veamos. Pasa página, que esa persona signifique lo mismo que cualquier desconocido/a que veamos por la calle.
6. Manten la paz. Imposible como lo otro, ¿verdad? Plantearos qué haríais si esa persona tóxica está en vuestro grupo de trabajo o estudios, o peor aún, es vuestro compañero/a de piso. Seguramente uno de los dos tendría que irse, pero, ¿quien ha de hacerlo? ¿Es justo que sólo se vaya uno? Sí, la persona tóxica sería la que tendría que irse, pero, sea quien sea quien ha de marcharse no es algo que se haga de un día para otro, y mientras tanto hay que mantener fuera al resto de los compañeros y tampoco es cuestión, si sólo comparten piso dos personas, de andar peleándose todo el día mientras uno de los dos se muda.
7. NUNCA hables de esa persona, ni siquiera la nombres. Explica lo que te ha pasado sólo una vez, dos a lo sumo si alguien no estaba ese día, y deja el tema zanjado. Da igual lo que se hable, da igual si alguien insinúa algo, esa persona ya no está en nuestras vidas, y no nos interesa ni hablar ni lo que se hable de ella. Insultarle, decir lo falso/a que es, lo mala persona que es y lo que te hizo una y otra vez no va a hacer que los demás dejen de hablarle y cierren filas en torno a ti. Creará mal rollo también y le dará a la otra persona la oportunidad de negarlo todo y ponerse como víctima. Parecerá que estás obsesionado/a con esa y por más que digas que pasas de ella nadie se lo va a creer. Si pasas de una persona ni la nombras.
8. No pienses en esa persona. Le das poder sobre ti. Te hace perder el tiempo y sentirte mal. Tus pensamientos, tu odio, no le llegan. solo sirven para hacerte daño, para secarte por dentro. No le importa que le odies. Si le importara, no te habría hecho daño, ¿no crees?
9. NUNCA ataques a nadie por relacionarse con esa persona. Cada cual es libre de elegir con quien se relaciona, y nadie es quien para decirle a nadie quien le interesa como amigo y quien no. No te enfades con los demás porque sigan viendo a la persona tóxica, y JAMAS, les digas ni insinúes que prefieren a esa persona que a ti, porque ya sea por el enfado o ya sea porque es verdad, te pueden decir que sí, que prefieren a esa persona, sobre todo si ha aprovechado la oportunidad de hacerse la víctima y parece que no ha hecho nada. Suele ser que la persona tóxica sólo ataca a uno de los integrantes del grupo, porque mucha gente piensa: "A mí no me ha hecho nada, no tengo por qué dejar de hablarle", y siguen con su "amistad" tal cual. Y ni que decir tiene que no les digas que esa persona también los ha criticado a sus espaldas, que no es tan amigo/a como aparenta ser. Obviamente, lo negará todo.
10. Nunca jamás hagas nada intentando evitar que te critiquen. Por mucho que parezca que no, SIEMPRE encontrarán un motivo para criticar; da igual que se lo des o no. Por un lado, lo que creemos que no es motivo de crítica puede serlo, y por otro, cuando alguien quiere criticar busca el motivo hasta encontrarlo y si no lo encuentra se lo inventa. No caigas en el error de pensar que evitando ciertas cosas vas a proteger a un ser querido, al contrario de lo que parezca, no sirve. Hay incluso padres que hacen daño a sus hijos pese a que éstos procuran por todos los medios no hacer nada que pueda ser criticado o motivo de conflicto. Para una persona tóxica a la que le caes mal o que te tiene celos, todo lo que hagas, sea lo que sea, estará mal, seas de su familia o no. Aquí, aunque la persona tóxica sea de la familia es muy importante pasar de ella y no responder a sus provocaciones sean cuales sean. La mayoría de los tóxicos, cuando se sienten ignorados se molestan mucho y se descubren ellos solos. A veces, el asentir mecánicamente como si estuviéramos escuchando ayuda.
11. Aunque no te niegues a ver a esa persona, sí que se puedes pedir un poco de colaboración. Pedirles, con amabilidad, a los otros miembros del grupo, que si es posible de vez en cuando no inviten a esa persona, y que si puede ser, no se hagan actividades que impliquen colaboración, como pueden ser juegos de mesa. Es de sentido común no proponer siquiera un juego que pueda dar lugar a un conflicto, pero a veces se nos pasan esas cosas por alto y no está de más que alguien lo recuerde.
12. Sigue haciendo lo que te gusta. Da igual si puede ser motivo de crítica o no, es más, si puede ser criticado por esa persona mejor, porque así demuestras que no te importa esa persona, y eso fastidia muchísimo. Cuando una persona tóxica ve que no le importa a aquella persona a la que ataca se siente fatal. Y si la ve feliz haciendo cosas con las que disfruta, se siente peor aún.

Hay que tener en cuenta, que, aunque sea empujados por otras personas el mal rollo lo creamos nosotros ya sólo con responder a sus ataques. Sé que parece que no somos nosotros pero sí, en parte sí. Evidentemente, los "malos" de la historia son los tóxicos, eso por descontado, pero también tenemos parte de culpa según como actuemos.

Sé lo que muchas personas piensan: no tengo por qué aguantar a alguien así, ni estar a disgusto en ningún sitio. No hay por qué estarlo. No si se cambia de actitud; si vas pensando que esa persona va a estar, que hará y dirá cosas para que nos sintamos mal tendremos el disgusto ya antes de salir de casa, y encima le habremos hecho la mitad del trabajo. La motivación de que tarde o temprano será esa persona la que se sienta mal también ayuda. Es muy importante no ceder a las provocaciones; no se es más fuerte que esa persona por contestarle algo que la ponga "en su sitio" o por enfrentarnos de alguna manera. Todo lo contrario, esa persona es más fuerte que nosotros, porque hacemos lo que quiere. Mucha gente busca conflictos por celos, pero otra lo hace porque les gustan las broncas y de paso sembrar discordia. Con lo cual, todo lo que sea responder, por leve que parezca, lo aprovechan para empezar una discusión.
Si pese a todo la discusión empieza, mantener la calma y no ponerse a su nivel. Eso hace que sean ellos los que griten y se comporten mal, descubriéndose igual que cuando se les ignora.
Los tóxicos suelen ser personas cuyas vidas están vacías o están mal, y en algunos casos tampoco es que sirvan para gran cosa. No saben hacer nada de provecho, no tienen aficiones, y ver los problemas de los demás les evita ver los suyos y les hacen sentir mejor. Por eso critican, y también para que no se hable de ellos.
Lo que peor llevan son los celos. Que sus matrimonios no vayan bien y los de los demás sí, que su casa no sea escogida para reuniones, que otra persona sea el centro de atención de algún modo y a ellos no se les preste tanta atención como quisieran les hacen sentir muy mal, de ahí lo de ignorarles y seguir con nuestras vidas. Son personas o bien inmaduras (por mucha edad que tengan) o bien con algún problema psicológico que les impiden buscar soluciones a sus problemas en lugar de molestar a los demás. La envidia los corroe por dentro y la única solución que ven es hacer daño. Por eso si parece al menos que no lo han conseguido habremos ganado.


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