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martes, 30 de mayo de 2017

El dramatismo en televisión y cine

Veo muchas series, demasiadas, pero no puedo evitarlo. Me gustan, me dan ideas. Y algunas cosas me dan coraje.

Vamos a ver, entiendo que en televisión y en cine es otro ritmo, que lo que funciona en literatura no funciona en el cine o televisión y viceversa, entiendo que cuando hay un conflicto los personajes resultan heridos y mueren, pero es que hay cosas que me parece que ya están muy vistas.

Casi no hay serie, ni película en la que por no rematar al enemigo/a malo/a cuando este/a está en el suelo, éste/a se levanta cuando el personaje protagonista y su amado/a están abrazándose felices o emprendiendo la marcha, y mata a uno de los dos.

Aparte de que sea creíble, porque hay heridas que no permiten eso, está muy visto ya, señores, guionistas y directores.

O eso de que los protas se ponen a besarse y a abrazarse cuando el/los enemigos están casi llegando, cuando se ve claramente que no es momento ni hay tiempo para eso, cuando se ve de sobra que eso nadie lo haría en la vida real. Se le da mucho realismo a las series y películas en ciertos aspectos pero en otros no.

Y ya que estamos, ese sexo metido con calzador, para atrapar al público más joven, y que se carga la historia. He dejado de ver una serie por eso; a mí el sexo en pantalla no me molesta en absoluto, pero me disgusta cuando no viene a cuento, cuando la serie/película en cuestión se centra más en eso que en la historia a contar, perdiendo ésta todo su atractivo.

Hay que dar dramatismo, está claro, que es lo que a la gente le gusta, pero de otra manera. Copiar está feo, y repetirse tanto o más. Al final parecen todas iguales.

Sé que es muy difícil salirse de lo de siempre, crear algo nuevo, más aún cuando lo que persigues son altos índices de audiencia, pero en serio, hay cosas que se pueden evitar, viendo como hemos visto lo mismo una y otra vez a lo largo de muchos años.

martes, 16 de mayo de 2017

Euro, ¿qué?

Recientemente ha sido, un año más, el concurso televisivo Eurovisión. Y otro año más, todo el mundo creyéndose lo mismo de siempre, que en este concurso se gana con la canción.

¿En serie nadie se ha dado cuenta, después de tantos años, que no es la canción ni mucho menos lo que gana?

No entiendo como se sigue yendo a eso, y menos aún, como a la gente le gusta. Es lo que más me molesta, que tanta gente siga echándole la culpa a todo: que si el decorado no acompañaba, que si no cantar en el idioma propio, que si tal, que si cual.

No puedo, por más que lo intento, entender como es que tanta gente sigue creyendo en ese "concurso" como si fueran niños creyendo en los Reyes Magos.

Supongo que cosas así explican por qué nos va como nos va.

domingo, 14 de mayo de 2017

Los sinónimos de aceptar

El otro día escuché a una señora decir que había que aceptar las cosas como venían sin amargarse.

En parte tiene razón, amargarse sólo sirve para sentirte mal, pues eso en sí no cambia las cosas. Dijo que una vez había discutido con una chica sobre una situación personal y que cuando impuso esa opinión la chica se "quedó muy suave". Yo me pregunto si realmente se quedó suave o prefirió no seguir gastando saliva para nada.

Yo no estoy de acuerdo, y me entraron ganas de decirle lo que pienso, pero paso de discutir con personas que conozco poco. Porque además sé que no servirá de nada.

Tenía razón en aceptar las cosas, cuando es sinónimo de admitir. Pero no cuando es sinónimo de conformarse.

En mi humilde opinión, estas personas son más felices porque no se sienten mal, pero contribuyen a empeorar el mundo. Por un lado, dejan las cosas tal y como están, sean malas o no, y por otro enseñan a otras personas a no luchar.

Esta señora decía que era una persona muy positiva, cuando en realidad es conformista. No hay que confundir positivismo con conformismo. No son sinónimos, aunque a veces puedan parecerse. Aceptar lo que ha pasado no quiere decir que seamos positivos, de hecho muchas veces ni siquiera es positivo aceptar que estamos pasando un mal momento. No cuando significa conformarnos con ello.

Hay muchos ejemplos en la historia de gente que no aceptó las cosas como estaban o como vinieron. Gente que quiso derechos para todos, que no quiso que su pueblo siguiera oprimido o que todo el mundo pudiera votar. Si esas personas hubiesen aceptado las cosas tal y como estaban o tal y como venían, el mundo sería hoy muy diferente.



miércoles, 3 de mayo de 2017

La confusión sobre la alimentación

Esta entrada va sobre literatura a medias.
Sé que hay algún que otro libro sobre mitos y mentiras sobre la alimentación. No voy a reseñarlos, si escribo esto es porque me toca las narices que se hable sobre algo tan delicado como es la alimentación.
No voy a decir nombres, puesto que están ahí, en las librerías, a la vista de todo el mundo. Se habla de productos sanos, ecológicos y sobre que tal o cual substancia no es tan sana o, cancerígena.
Sé que hay autores que han estudiado sobre el tema, que tienen carreras, y aunque creo que puede ser cierto algo de lo que dicen, creo que se les olvidan algunas dolencias relacionadas con la alimentación, como son las alergias y las intolerancias alimentarias. ¿Nadie se ha dado cuenta, de que hace cuatro o cinco décadas casi nadie tenía alergia o intolerancia a ningún alimento y hoy en día casi todo el mundo tiene una? Hay cada vez más casos de celiaquía e intolerancia a la lactosa, y cada vez hay más posibilidades de hacerse test de intolerancia (que hay quienes dicen que no son válidos y quien dice que sí, ¿?). Cada vez son más los alimentos dedicados a estos grupos y muchos restaurantes están adaptando sus menús para poder atender a intolerantes, y por supuesto no falta información sobre alérgenos.
Sé de gente que sin ningún antecedente genético han contraído alergias alimentarias o relacionadas con la alimentación (como la del níquel, presente en muchos alimentos), con menos de treinta años, con lo que no se puede achacar tampoco al desgaste del organismo.
Creo que no hay que comer con miedo, pero no está bien pretender que la comida, con tantos aditivos como lleva, desde los pesticidas en los cultivos, (por no hablar de la contaminación ambiental y marina), a los conservantes y demás en la elaboración y envasado, sea segura y sana.
Después de haber sufrido una alergia de este tipo (que por suerte desapareció), estoy más que segura que algún aditivo (no sé cual, por supuesto) me la causó. Porque por mucho que en pequeñas cantidades sean seguros, acabamos consumiendo muchos alimentos que llevan varios aditivos, con lo cual la cantidad se eleva.
Sinceramente, me parece mal que se escriban este tipo de libros y mucho más que se publiquen. Debería haber algún tipo de control, pero supongo que es muy difícil, y sólo queda esperar que no sean demasiado leídos ni seguidos. Como siempre, allá cada cual con lo que lee.
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