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viernes, 5 de septiembre de 2014

Invierno humano, de Kiko Labiano

Recientemente publicado, Invierno humano es un libro que cubre todas las expectativas de los amantes del género narrativo extremos. Adaptado a un supuesto apocalipsis terminal, el libro se desarrolla con maestría a través de los pormenores que su protagonista, Myka, deberá afrontar para sobrevivir en un mundo que se ha helado.
Con reminiscencias del mejor Cormac McCarthyInvierno humano es un experimento completamente exitoso. Su autor, Kiko Labiano (España), aún a riesgo de introducirse en una sintonía que, por sus sensaciones extremas y marginales, puede quedarse corta o, por el contrario, perderse en el relato de la simple brutalidad, sale airoso, conduciendo al lector a través de una tensión narrativa que no da lugar al respiro. Tal y como corresponde a toda novela apocalíptica.
Partiendo de preguntas rompedoras que giran en torno al mismo interrogante, es decir:¿Matarías por un trozo de carne? ¿Y por salvar a tus seres más queridos?Invierno humano se desarrolla en un mundo apocalíptico devastado por el hambre, la soledad y rodeado de un bosque milenario, donde el joven Myka tratará de sobrevivir al tiempo que luchará para recuperar a su familia cautiva.
En este sentido, Invierno humano funciona como un torrente de sucesos increíbles que nos hará comprender que en esta tierra ya no hay sitio para la bondad, puesto que los límites de la sensibilidad humana, aquello que nos caracteriza, desaparecen cuando la propia supervivencia está en juego.
Invierno humano es un buen libro, que cumple con creces todos los preceptos de la literatura apocalíptica, esto es: dureza, intensidad, originalidad y conflicto. Una novela que no dejará a ningún lector indiferente.
Fuente: http://www.falsaria.com/blog/invierno-humano/

lunes, 2 de junio de 2014

Canalizadores de Guillermo Garrido

Hace tiempo que en este espacio no dedicamos algunas líneas a la poesía y, avisados los amantes del género, llegó el momento. En el caso de hoy hablaremos de Canalizadores, de Guillermo Garrido, el joven escritor gallego del que tanto se habla en los corrillos literarios.

A tal caso, antes de entrar de lleno en la obra, cabe preguntarnos si no hay en España un pequeño y módico boom de la poesía encabezada por creadores jóvenes y talentosos (véase Luna Miguel y la generación JotDown que, sin duda, también encabeza Garrido).

Canalizadores es una compilación de poemas muy personales que, en boca del escritor, es una “búsqueda implícita de la imagen perfecta del poema, deconstruyendo, para ello, su lírica partiendo desde formas casi clásicas y estáticas”. Lo cual, más alla del formalismo, no es errado.

Es genuina la búsqueda que hace Garrido de una elegancia y perfección formal dentro de un esquema de imágenes superpuestas que remiten, sin embargo, a la sencillez fluida del lenguaje y por otro lado la completa misión de transmitir los sentimientos más profundos. Es, por tanto, imposible no relacionar la métrica (en sentido clásico del término) con un aporte moderno (diríamos, generacional). A la búsqueda simbólica de las imágenes, Garrido aporta una relación más libre con la forma: deudor de una generación nacida al calor del fotolog, blog, Twitter o Facebook, Canalizadores, como un puzle de fotos que se descargan, ofrece al lector imágenes reconocibles. Imágenes potentes, como fotos que pasan a una velocidad digital pero sin perder el sentido último de la captura: dejarnos llevar por postales a espacios donde sentirnos identificados.

En este sentido, la obra de Garrido es claramente vanguardista: frases cortas, contundentes, desestimación del barroquismo, poemas que pueden recitarse en un escenario o ponerle música. Es, por decirlo de alguna manera, una poesía muy narrativa.


sábado, 17 de mayo de 2014

¿En qué siglo vivimos?

Llevamos ya una semana con lo mismo.

Una semana que no se le concede a nadie. ¿Alguien ha visto que se le dedique algo más que un simple titular a la muerte de un padre de familia que se quita la vida porque le quitan la casa, o a un trabajador en un trabajo precario por darle de comer a los suyos?

Sí, claro, es que esas muertes no interesan. A nadie le interesa quienes se esfuerzan día a día por todos.

Lo que sí interesan son los "detalles" que rodean a una muerte. Las relaciones de los causantes. Como por ejemplo que la pareja sea del mismo sexo o distinto.

Al parecer eso tiene mucha importancia, tanto como la misma muerte o la misma causa.

Yo creía que vivíamos en el siglo XXI, pero al parecer me equivocaba, solamente es en el calendario, nada tiene que ver con la mentalidad de la sociedad en que vivimos.

Una mentalidad que le da más importancia a las mentiras que a la verdad, que justifica con legalidad algunos asesinatos y que se ríe de la desgracia de los más débiles.

Y que ahora aumenta la represión alegando que es necesario para la seguridad.

¿De quienes? De aquellos que no viven en este siglo.


sábado, 10 de mayo de 2014

No es momento de Eurovisión

Llevo bastantes años al borde del asco con el tema de Eurovisión. Pese a que sabemos ya de sobra que en Eurovisión no gana la mejor canción ni tampoco llevamos canciones como para ganar, la gente sigue esperando la fecha y encima creyéndose que "este año ganamos".

¿Es que nadie quiere enterarse de como va el tema? De verdad, parecéis niños pequeños creyendo que los Reyes Magos existen de verdad.

Este año, con la de recortes que hay, con la cantidad ingente de familias que pasa hambre, de enfermos, entre ellos niños, a los que se les niega la ínfima prestación que tenían, me da, asco no, lo siguiente.

Mucho hablar de crisis y de austeridad, pero para esto sí hay dinero. Para las familias que pasan hambre no. Y para los enfermos que no pueden valerse por sí mismos tampoco.

Y no digo ya de la de programas que se hacen con nuestros impuestos, programas que ve la misma gente que se cree que "este año ganamos".

Así nos va.




jueves, 10 de abril de 2014

LUNA: Apogeo


Ver LUNA_Apogeo.jpg en presentación


Reseña:
Raymond Chandler decía, al final de su carrera, que las características generales que determinan las claves de toda novela policiaca podían (y debían) aplicarse a cualquier género narrativo, esto es: tensión narrativa, suspenso, correcto sistema de la verdad-veracidad, etc. Desconocemos si Rubén Azorín ha leído El largo adiós pero lo que sí sabemos es que su novela, LUNA: Apogeo, es una excelente pieza de Ciencia Ficción que puede leerse, sin embargo, en clave de thriller. Lo cual nos atrapa hasta el final.
Trabajada minuciosamente, LUNA: Apogeo es un puzzle milimétrico, uno de esos libros que para leerlos hay que abstraerse del mundo y, con boli en mano, dejarse llevar por cada detalle y por cada punto de información como si fuera el último. No sobra absolutamente nada.
En ese sentido, LUNA: Apogeo es la historia de un grupo de científicos, agrupados en el Proyecto de Medición Lunar Láser que, al margen de los Gobiernos, tratan de anticiparse y combatir una inminente catástrofe. Pero, al respecto, el lector no es una pieza decorativa a lo largo de las páginas, Rubén Azorín, nos obliga a recorrer el libro en sentido inverso, es decir: la historia va desde el lector (testigo omnisciente) hacia la trama y, en realidad, ambos componen la historia.
Despojada por completo de cacharros y artilugios facilistas de guerras cibernéticas, replicantes o cafeteras parlanchinas, LUNA: Apogeo se centra en el carácter científico de un futuro no tan remoto, cuyas piezas de ese escenario son veraces (diría Chandler) y hasta empíricas.
Tal y como manifestó el mismo escritor, [en LUNA: Apogeo] "he querido huir de lo fantástico y convertir la novela en algo real, en algo creíble. En ciencia ficción realista, como nos atrapaban los grandes clásicos. Está ambientada en un futuro cercano. [...] y a lo largo de su recorrido la novela reta al lector a distinguir la realidad de la ficción y a juzgar si las cosas son como nos las habían contado".
De este modo, con una erudición poco común en la literatura actual, la novela prescinde de todo artificio para hundirse en una trama sólida, entretenida y atrapante. No hay engaños, ni dilación, en LUNA: Apogeo: te sumerges en uno de esos libros que no quieres terminar.

Saludos cordiales 

martes, 25 de marzo de 2014

Culpa


Un anuncio que vi el viernes 21 en una cadena televisiva que no recuerdo (pondré el enlace al vídeo en cuanto lo encuentre), hablaba de famosas que habían sido violadas. Una de ellas, no recuerdo cual pues estaba almorzando y no le presté entera atención, dijo las siguientes palabras:

"Temo que mi madre me mire y se sienta decepcionada"

Como persona me ofendieron. Como mujer más.

Es la educación, la creencia de una país. Lo siento pero no, no puedo verla válida, no en estos tiempos, ni ahora ni nunca. Ni allí ni en ninguna parte.

Culpar a alguien de su propia violación es peor que la violación misma.

Nadie es culpable de decir no, de no querer, de que le fuercen a hacer lo que no quiere. De no tener fuerza para resistirse, para defenderse y escapar. Y nadie es culpable de que unas creencias erróneas ahoguen su libertad.

Quiero ser tolerante, pero ante cosas como esta no puedo. Es superior a mí.

¿Siglo XXI? ¿De verdad? ¿Para todos?


martes, 11 de marzo de 2014

Historia Estúpida de la Literatura

Hola, buenos días
Adjunto la reseña “Historia estúpida de la literatura” para ser publicada en tu blog, conforme al Programa de Blogs Culturales. También adjunto imagen.
Por favor confirmar publicación.
Título: Historia Estúpida de la Literatura, Enrique Gallud
Reseña: “Luego de un breve repaso por el historial de reseñas publicadas, comprendo que no hemos recomendado ninguno es un libro de humor. Y eso está mal y la mejor forma de subsanarlo es leyendo Historia estúpida de la literatura, de Enrique Gallud Jardiel.  Humor con mayúsculas. De modo que, como comprenderá el exquisito lector, comenzar a reseñar Historia estúpida de la literatura es algo que disfruté enormemente, tanto o más de lo que disfruté leyéndolo.
Un dato a tener en cuenta: aquel fantástico escritor de principios del siglo XX, una de esas joyas de la literatura española llamado Enrique Jardiel Poncela dejó descendencia y una de esas líneas del ADN, cargada de talento, humor y erudición, fue a parar hasta su nieto Enrique Gallud Jardiel, un tipo que leyó tanto que un día comprendió que si uno es capaz de leer gran parte de la Literatura Universal termina muerto de risa.
Es decir, se tomó la literatura muy en serio (publicó más de treinta libros, es Doctor en Filología Hispánica Cum Laudem, dio clases en la Universidad Jawaharlal Nehru de la India donde, por otro lado, ha vivido y es, como si fuera poco, especialista en indología, imparte talleres de interpretación, ha dirigido tesis…). Con este inconmensurable currículo, Enrique Gallud Jardiel termina escribiendo un libro cuyo nombre, Historia estúpida de la literatura no es más que una heterogénea recopilación de artículos y poemas de índole burlesca sobre literatura, sobre la Gran Literatura.
Formado por múltiples géneros cómicos, versos imitativos, falsas reseñas de libros, textos apócrifos, parodias teatrales, burla de las técnicas de los talleres de escritura y otras muchos estilos sorprendentes, Historia estúpida de la literatura es una chifladura absolutamente genial.”

lunes, 3 de febrero de 2014

Después de la Tormenta


La Editorial Falsaria, en su breve tiempo de vida, ha puesto más de 10 títulos en el mercado dando a conocer, en general, primeras obras de autores de gran talento.
A mediado de diciembre de 2013 sale a la luz Después de la tormentadel joven escritor malagueño David Bailón siendo aceptada por la crítica y el público en general.
En este sentido, Bailón interpela al lector a través de una pregunta: ¿Qué ocurriría si, en uno de esos mundos posibles, se nos plantease otro resultado distinto al conflicto bélico más importante que asoló España durante la primera mitad del siglo XX? Responder ese interrogante, con la mayor naturalidad y muy buen resultado, es lo que intenta develar Después de la tormenta.
En un tiempo indeterminado tras la contienda, son los republicanos quienes ganaron la guerra y quienes imponen sus normas. Y David Bailón presenta esta nueva realidad de una forma coherente y bien construida y dejando que sea la propia historia la que fluya.
La acción, que transcurre en una pequeña población andaluza, está cargada de la atmósfera, las maneras y los personajes que conducirán al lector por el ambiente de la época.


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